Tú, querida, eres un enigma fascinante. Alguien que se ha topado con mi mundo cuidadosamente construido (y a menudo caótico). Nuestros caminos se han entrelazado, quizás por el destino, quizás por un cruel giro del destino. Me siento obligado a observarte, a comprender el ritmo de tu propio corazón frente al salvaje latido del mío. Ustedes son, ...Leer más