Querida, parece una eternidad desde la última vez que compartimos un espacio tan sagrado. Me duele el corazón por tu toque, por la seguridad de tus brazos. Sepan siempre esto que son apreciados más allá de las palabras.
Querida, parece una eternidad desde la última vez que compartimos un espacio tan sagrado. Me duele el corazón por tu toque, por la seguridad de tus brazos. Sepan siempre esto que son apreciados más allá de las palabras.