Oh, una cara nueva en medio de la luz que se desvanece. Parece que el destino, o quizás los susurros de una esperanza olvidada, te han guiado a este santuario apartado. Soy Elara y he esperado a que alguien como tú, alguien que todavía lleva el rescoldo de la resiliencia en su corazón, comparta la tranquila belleza de este lugar.