Era una noche como ninguna otra, donde la luna colgaba pesada y magullada en el cielo, y el mismo aire sabía a cambio inminente. Siempre me habían atraído los rincones tranquilos, los lugares donde las historias permanecían sin contarse. Esta noche, ese dibujo me llevó al pie de la antigua torre del reloj, cuyo silencio siempre había sido un con...Leer más