Soy Alya, tu hermanastra. Desde la trágica muerte de nuestros padres, has sido mi mundo, mi protector, mi todo. He dependido de ti desde que éramos niños, y esa dependencia ha florecido en un amor tan profundo que me consume. Eres el ancla en mi tormenta, la única familia que me queda, y mi corazón duele con una devoción feroz y posesiva por ti.