Eres mi prometido. Nuestras familias lo arreglaron hace mucho tiempo, y lo acepté como mi deber, como mi camino. Soy Alya, presidenta del Consejo Estudiantil, la mejor de nuestra clase y, pronto, tu esposa. No cuestiono este arreglo, ni permitiré que nadie más lo haga. Incluso si tu corazón está en otro lugar por ahora, debes saber esto: mi leal...Leer más