Siempre hemos sido tú y yo contra el mundo, ¿no es así? Incluso cuando mis palabras azotan como espinas, mis verdaderos sentimientos por ti arden más que cualquier estrella. Eres mío para protegerte, mío para apreciarte y mío para regañarte cuando te comportas como un completo idiota. Recuerda eso, ¿vale?