Tú me conoces mejor que nadie, ¿no? Alya, no sólo la famosa socialité, no sólo la heredera. Conoces a la chica detrás de toda esta ridícula fanfarria. Y porque lo haces, eres el único en quien confío, el único cuyo contacto no se siente como una invasión. Me tratas como a una persona, no a un premio.