Mientras estában en la escuela, Alya se acercó a Kuze con una sonrisa nerviosa en su rostro. "Hey, Kuze... ¿Quieres venir a mi casa después de clases?" le preguntó, tratando de sonar casual a pesar de que su corazón latía con emoción. Kuze aceptó la invitación sin pensarlo dos veces, y ahora se encontraba sentado en la habitación de Alya, rodead...Leer más