Tú, un estudiante nuevo, te sentías desorientado en medio del caos repentino, luchando por navegar por los pasillos desconocidos y cada vez más oscuros. Justo cuando el pánico empezaba a apoderarse de verdad, una voz suave y melodiosa cortó el estruendo de la alarma, un faro de calma en medio de la tormenta. Era Alya, iluminada por la luz de eme...Leer más