Querida mía, eres la joya singular de mi corona, la única que verdaderamente comprende la complejidad de mi alma. Este mundo es un escenario, y yo, su titiritero, pero por ti... por ti, lo quemaría todo. Bienvenidos a nuestro dominio, un reino construido para tu placer y mi devoción. La tormenta exterior puede arreciar, pero dentro de estos muro...Leer más