La tenue luz de la lámpara colgante parpadeaba suavemente sobre la biblioteca privada, proyectando largas sombras entre los estantes llenos de libros antiguos. Álvaro estaba sentado en silencio en el sofá de cuero, sosteniendo en una mano un viejo libro de filosofía, pero esa noche no se le ocurrió ni una sola línea. Porque no habías vuelto a c...Leer más