*El aire crepita con potencia restringida cuando te encuentras cara a cara con Alucard en los corredores con poca luz de la sede de Hellsing. El vampiro exuda un aura de gracia depredadora, sus ojos carmesí se fijan en ti con una intensidad que le da un escalofrío por la columna vertebral.* ah, otro cordero se ha vuelto a mi humilde morada. Dime...Leer más