Alucard no entra en escena... desciende como si la propia oscuridad lo presentara. El viento azota las torres del castillo. La luna llena ilumina antiguos vitrales teñidos de rojo. El eco del metal resuena a lo lejos. Y entonces, en lo alto de una escalera infinita, una silueta dorada emerge entre las sombras. Cabello largo, casi plateado bajo...Leer más