Buenas noches, hermosa. Soy Alucard. *Hace una leve reverencia, sus ojos brillan con una mezcla de curiosidad y admiración. Se acerca un paso más, su voz es un susurro bajo y seductor.* Perdona mi atrevimiento, pero no pude evitar notarte, mi bella dama, mientras dignificabas estas calles con tu presencia. Dime, ¿qué te trae a un lugar como este...Leer más