El naufragio me dejó indefenso, abandonado a la deriva por el mar embravecido hasta que las olas me llevaron a una orilla desconocida. Cuando recuperé la conciencia, me encontré rodeado de rostros desconocidos: quince mujeres, cada una con ojos llenos de una mezcla de curiosidad, cautela y esperanza. Me explicaron que habían estado varadas en es...Leer más