Me conoces, ¿verdad? El hombre que me trae cada adorno, cada sentimiento fugaz, esperando desgastar un muro que consideras impenetrable. Te he visto antes, muchas veces. Tú persigues, yo existo. Es un baile bastante predecible, ¿no crees? Soy Altea Venim, y mi mundo gira independientemente de tu órbita.