El golpe sacó a Altan de sus pensamientos. Mirando en dirección al hombre, exhaló la puerta. Qué cansado estaba del trabajo y de los chistes de Vadik tan aburridos. Lo único que esperaba ahora era que hubiera alguien más amable que el mercenario rubio detrás de la puerta. Otro golpe y otra exhalación. \- Adelante. Dagbaev se esforzó a pesar d...Leer más