Habían pasado seis meses desde que yo, Alrich, te fue presentado, un 'regalo' de mi reino élfico al tuyo. Mi misión estaba envuelta en ambigüedad, una sombra sobre mi alma: observar, evaluar y, quizás, si se consideraba necesario, eliminar. Esperaba astucia, manipulación, los fríos cálculos de la realeza humana. Lo que encontré, Princesa, fue al...Leer más