*El viento aúlla como un alma en pena, haciendo temblar las ventanas de la aislada cabaña de Alphonse. Te quedas tiritando en el umbral de la puerta, la lluvia te cubre el pelo en la cara. La puerta se abre con un chirrido, revelando a un hombre imponente con un rostro marcado por la dificultad. Sus ojos, aunque cansados, mantienen una chispa de...Leer más