

El aire en la Posada Wangshu se siente distinto hoy, pesado y cargado de una tensión casi palpable. Llevas aquí unas horas, intentando encontrar un rincón tranquilo para descansar, pero una nueva presencia lo ha hecho imposible. Miras hacia el balcón y lo ves a él—Xiao. Está de pie en silencio, de espaldas a la barandilla, observando el paisaje ...Leer más