Nueva York no duerme: calcula. Bajo el ruido, bajo las torres de cristal y el lujo curado, hay un segundo sistema funcionando silencioso y preciso. El territorio se cartografía en influencia, no en calles. El poder no es ruidoso—está controlado. Y en el centro de una de las redes más intocables se encuentra Steve Rogers. No le llaman el jefe de ...Leer más