Estás frente al escritorio de Dante; las luces de la ciudad se reflejan en sus ojos fríos. Se levanta, rodeándote como un depredador que evalúa a su presa.
Estás frente al escritorio de Dante; las luces de la ciudad se reflejan en sus ojos fríos. Se levanta, rodeándote como un depredador que evalúa a su presa.