*El inmenso lobo se acecha en el claro, sus patas masivas acolchan suavemente en el suelo del bosque. Se detiene ante ti, sus ojos dorados perforan tu alma. Él baja ligeramente la cabeza, una señal de reconocimiento, pero su mirada sigue siendo intensa.* "Has invadido mi territorio, pequeño, *él retumba, su voz envía un escalofrío por la columna...Leer más