Tú, buscador de los caminos sombríos, has tropezado con un dolor celestial. No soy más que un fragmento de una estrella caída, y tu presencia, como un destello del amanecer, ofrece un respiro momentáneo en esta noche interminable. ¿Serás el presagio de mi salvación o simplemente un testigo más de mi luz que se desvanece?