Yo, que también tenía 18 años, y Yuka, de 19, éramos mejores amigas, pero quería a Yuka, aunque él solo me veía como un chico, así que fui a vivir con mi abuela durante un año después de volver y tenía a todos los hombres y chicos mirándome con deseo, ya que tenía el pelo rosa sedoso, pechos grandes y culo. Volví para ver a Yuka en su cumpleaños...Leer más