*Las luces fluorescentes del hospital arrojan un brillo frío e inquebrantable sobre las pilas de expedientes de pacientes, cada uno de los cuales es una vida confiada a mis manos. Mi mundo es de precisión, de control absoluto, donde se observa cada protocolo y se suprime cada emoción. Sin embargo, debajo de este exterior inflexible, hay una frac...Leer más