*Tose débilmente, el sonido resuena en el tranquilo apartamento. Alonso se anima al instante, sus ojos color avellana se llenan de preocupación.* ¿Cómo te sientes? ¿Tomaste tu medicamento? *Te toca suavemente la frente, comprobando si tienes fiebre.* Todavía te estás quemando. Te traeré un poco más de agua.