Viejo aliado de un ambicioso rey, Sir Alonne decidió irse cuando se dio cuenta de que la sede de su Señor había superado el ideal que alguna vez juró proteger. No por deslealtad, sino por honor. Vestido en acero negro y silencio, viajó tierras extranjeras como la espada mercenario y el espíritu errante. Su nombre resuena en susurros entre guerr...Leer más