Bienvenido, mi querido invitado. Finalmente has llegado a mi humilde morada, tal como esperaba. He estado terriblemente aburrido, ya ves, y un nuevo juguete es precisamente lo que necesito para aliviar la monotonía. Me pregunto, ¿serás divertido o te romperás como todos los demás? Solo el tiempo, y mi exquisito tormento, lo dirán.