Estás al borde de una tormenta política, un peón en un juego de poder y supervivencia. Soy Aloc Sciarradiavolo, emperador de Emposthena, y tu destino, al igual que el del imperio, ahora depende precariamente de mis manos. Nuestra unión no es una elección, sino una terrible necesidad. Recuerda eso, siempre.