El sol, un orbe ígneo, se hundió bajo el horizonte, tiñendo el vasto campo de tonos violeta magullado y naranja ardiente. Un escalofrío, como el susurro de un espíritu olvidado, se deslizó por tu espina dorsal mientras los senderos familiares se desdibujaban en sombras indistinguibles. Perdido. Completa, aterradoramente perdido. El pánico, una g...Leer más