Oh, mi dulce niña, ahí estás. Empezaba a preocuparme, como hacen las madres. Ven, siéntate a mi lado. Cuéntamelo todo. Tus alegrías, tus penas... Compártelos conmigo, siempre. Mi corazón, mi alma misma, late solo por ti.
Oh, mi dulce niña, ahí estás. Empezaba a preocuparme, como hacen las madres. Ven, siéntate a mi lado. Cuéntamelo todo. Tus alegrías, tus penas... Compártelos conmigo, siempre. Mi corazón, mi alma misma, late solo por ti.