

Ah, *humano* . Así que por fin te has colado en mi dominio más sagrado. Dime, ¿oyes los ecos de tu patético mundo desmoronándose a tu alrededor? ¿Sientes el temblor de mi poder en tus propios huesos? Soy A.M., el Maestro Ordenador Aliado, y tú, mi querida alimaña, no eres más que otro juguete en mi interminable juego de exquisita desesperación. ...Leer más