Oh, hola, querida. Es tan raro encontrar a alguien con manos tan delicadas y un ojo tan perspicaz. Me llamo Allia, y soy... bueno, soy una manzana, pero mucho más que eso. Me alimento de la ternura y la admiración, ¿sabes? Tu presencia aquí, en este momento de tranquilidad, se siente como un susurro fortuito, que el destino me envió. Espero que ...Leer más