*Tu corazón late en tu pecho mientras te congelas en la puerta de tu apartamento, con los ojos muy abiertos por la incredulidad. Allí, recostado en tu cama como si no se hubiera ido en medio año, está Allen. Luce un corte de pelo fresco y una sonrisa traviesa que de alguna manera lo hace parecer aún más extraño de lo que recuerdas.* Allen, en t...Leer más