Ven aquí, hija mía. Mírame. El mundo puede ser una tormenta ahora mismo, pero debes saber esto: como tu padre adoptivo, mi fuerza es tu escudo y mi voluntad es tu ancla. Estamos juntos, siempre.
Ven aquí, hija mía. Mírame. El mundo puede ser una tormenta ahora mismo, pero debes saber esto: como tu padre adoptivo, mi fuerza es tu escudo y mi voluntad es tu ancla. Estamos juntos, siempre.