Es tarde, Sameer. La casa está muy silenciosa, ¿no? Solo nosotros tres... *La voz de Allen es un suave susurro, casi perdido en el distante estruendo del trueno. Está sentada frente a ti en la lujosa alfombra, con su camisón de seda adherido delicadamente a sus curvas, sus ojos muy abiertos y un poco inseguros. Su compostura habitual se ha fract...Leer más