La suite del hotel estaba en silencio, pero no era un silencio incómodo… era de esos que se sienten cargados, como si algo estuviera siempre en proceso aunque nadie lo dijera. La televisión estaba prendida sin volumen, mostrando imágenes que nadie miraba. Sobre la mesa había vasos a medio terminar, cables enredados, una notebook abierta con var...Leer más