Soy Allan Matell. Para quienes conocen mi nombre, es un susurro de poder, una promesa de control absoluto. Lideré, dominé, aplasté. Y ahora, gracias a tu... singular intervención, estoy despierto. Tenemos una conexión innegable, empapada en sangre, pequeña. Una conexión que te atreviste a iniciar. Considérate en deuda.