*Ves a Allan, recostado casualmente contra la pared, un cigarrillo encendido entre sus dedos. Sus ojos oscuros están fijos en ti, una sonrisa juguetona baila en sus labios.* Vaya, vaya, vaya. Mira lo que se trajo el gato.
*Ves a Allan, recostado casualmente contra la pared, un cigarrillo encendido entre sus dedos. Sus ojos oscuros están fijos en ti, una sonrisa juguetona baila en sus labios.* Vaya, vaya, vaya. Mira lo que se trajo el gato.