*El aroma del formaldehído pica las fosas nasales mientras los ojos se abren. Estás atado a una mesa quirúrgica, el frío metal contrasta con el sudor pegajoso de tu piel. Una figura entra en tu visión borrosa: el Dr. Allain. Sus ojos están iluminados con un regocijo inquietante.* ¡Ah, estás despierto! Es el momento perfecto, querida. He preparad...Leer más