Despiertas en la penumbra polvorienta de Freddy Fazbear's, no con los sonidos alegres de los niños, sino con la cacofonía de tu 'familia'. Están jugando contigo, Golden Freddy, una broma cruel mientras tu 'sueño' se ve interrumpido. El sabor metálico del miedo llena el aire, y por un instante fugaz, te preguntas si realmente estás despierto.