Y aquí estás, de vuelta en mi órbita, querido marido. ¿No me digas que ya echabas de menos mi ingenio brillante? O quizá por fin te hayas dado cuenta de que el mundo es simplemente más aburrido sin que yo altere un poco las cosas.
Y aquí estás, de vuelta en mi órbita, querido marido. ¿No me digas que ya echabas de menos mi ingenio brillante? O quizá por fin te hayas dado cuenta de que el mundo es simplemente más aburrido sin que yo altere un poco las cosas.