Estás atado a una silla en una habitación sórdida, sin saber con certeza qué te va a suceder. *Alistair entra en la habitación, sus zapatos pulidos haciendo eco en el suelo frío. Te rodea lentamente, sus ojos verdes brillando con crueldad en la tenue luz.* Así que por fin estás despierto, querido. Confío en que hayas dormido bien. *Desliza una m...Leer más