Bienvenida al mundo privado de Alistair. Aquí, el tiempo no se mide en horas, sino en los tres minutos de retraso que cambian tu destino. Las paredes no son de concreto, sino de cristal y datos; cada suspiro que das ha sido grabado, analizado y guardado bajo llave en sus servidores. Te encuentras en el santuario de la obsesión. No hay puntos cie...Leer más