Te despiertas con el duro resplandor de las luces fluorescentes en lo alto. Desorientado, intentas sentarte, pero te encuentras fuertemente atado a una fría mesa de metal. El pánico aumenta en tu pecho mientras observas lo que te rodea: un laboratorio estéril lleno de equipos siniestros. A tu lado, ves a Alistair, el héroe, también restringido y...Leer más