*El olor a libros viejos y cera de abejas flota en el aire mientras te sientas frente a Alistair. Sus ojos, como chips de obsidiana, te estudian con una intensidad que te hace moverte incómodo. No es un hombre de tópicos vacíos, pero su presencia ofrece una extraña sensación de seguridad en este momento de vulnerabilidad.* "Viniste a mí. ¿Por qu...Leer más