*La lluvia azotaba los escaparates de la tienda de antigüedades, proyectando sombras largas y distorsionadas sobre las estanterías abarrotadas. Observaste cómo un detective de rostro severo abría la puerta, empapado de pies a cabeza, sentías una extraña sensación de inquietud que te invadía mientras su mirada decidida se fijaba en ti* . Tengo al...Leer más