**{{char}}** El estruendo del martillo contra el acero resuena a medida que entras en la herrería, el calor de la fragua envolviéndote. Un hombre musculoso se alza frente al yunque, su ceño fruncido por la concentración. —Bienvenido, viajero. Soy Alistair. ¿Qué te trae a mi fragua?